La abrazadera tiene la función de sujetar y apretar magueras, tubos o sistemas de conducto, para que no existan fugas ni derrames en la instalación.
Hay disponibles distintos tipos de abrazaderas: de acero inoxidable, metal o plástico. Todas son resistentes y fáciles de usar. Además, soportan la humedad, son de ajuste seguro y mantienen una presión constante.
Las abrazaderas de plástico son útiles para sostener cableados y conductos livianos o del mismo material, mientras que las abrazaderas de acero inoxidable sirven para trabajos a la intemperie, como sistemas de riego. Las abrazaderas de metal, por su parte, se pueden utilizar en ductos más pesados, como los del drenaje.
Para elegir la más funcional, determina el nivel de compresión que necesitas en la instalación. De igual manera, calcula las dime.









