Introducción — Paso 1
Las pinturas con textura ofrecen una alternativa decorativa a las pinturas mates y a los papeles de empapelar.
La variedad de texturas que se pueden lograr son infinitas. Las pinturas texturadas están a la venta en formulas de látex premezcladas y son ideales para producir una textura ligeramente punteada.
Las fórmulas en polvo son buenas para terminaciones tipo barro o yeso texturado, pueden mezclarse con agua con una broca para mezclar y un taladro eléctrico. Algunas de las fórmulas premezcladas para barro y estuco de calidad compiten con las fórmulas en polvo. Averigua en tu tienda local cuál de ellas tienen a la venta.
Practica con diferentes texturas sobre una cartulina hasta que consigas el efecto deseado. Acuérdate que la profundidad en las texturas depende de la densidad, la cantidad de pintura aplicada y el tipo de aplicación que se use.
Paso 2
Para crear un efecto de remolino con una escobilla, aplica con un rodillo la pintura texturada y usa la escobilla para obtener el diseño deseado.
Paso 3
Presiona con toques leves, arrastrando la esponja sobre la pared o haz círculos con la esponja a través de la pintura aplicada para llegar a crear una gran variedad de efectos de texturas.
También puedes dejar que la primera mano se seque y después aplicar otro color encima para darle al estucado un efecto de dos tonos.
Paso 4
Usa un rodillo de pelo largo para poder logar esa textura de punteado denso.
Para lograr diferentes diseños, cambia la presión aplicada al rodillo y la cantidad de pintura que depositas sobre la superficie.
Paso 5
Puedes crear un diseño de flecos aplicando la pintura de textura con un rodillo, nivelándola con un pincel, y aplicando brochazos al azar a la pared o superficie.
Paso 6
Pasa un llana sobre la pintura cuando esté parcialmente seca para aplanar el acabado y crear un efecto de brocado.
Limpia la llana con una brocha mojada o con una esponja.